Exposición 90 Aniversario “Montañas en lugares extremos del mundo”

Publicado en Jun 11, 2019

 

Exposición “MONTAÑAS EN LUGARES EXTREMOS DE LA TIERRA: PENÍNSULA DE KAMCHATKA, GROENLANDIA Y ANTÁRTIDA”

Javier del Valle Melendo

El ser humano se reparte por casi toda la Tierra buscando lugares amables en los que vivir de forma confortable. Sin embargo, algunos territorios del planeta ofrecen unas condiciones muy difíciles o incluso imposibles para el asentamiento humano. En ellos el clima duro, los largos inviernos, la falta de luz o la escasez de recursos se convierten en algo tan contundente que pocos son los grupos humanos capaces de sobrevivir, en ocasiones con sorprendentes estrategias de adaptación

En estos territorios las leyes naturales imperan. La naturaleza manda y con frecuencia se muestra con una inusitada fuerza y un esplendor que sorprende. Todavía son muchos los espacios terrestres que mantienen estas características. En esta exposición presentamos imágenes de tres de ellos que tienen en común sus altas latitudes. Tres territorios cuya sola mención hace volar la imaginación a lugares indómitos, escasamente conocidos en los que el turismo apenas ha arañado su contundente realidad:

-Península de Kamchatka, en el extremo oriental de Siberia, la del frío extremo y las deportaciones, la de las interminables extensiones y los ríos largamente congelados. Kamchatka es tierra donde el fuego, la lava de los volcanes y los glaciares se dan la mano en una extraña convivencia.

-Groenlandia. La isla más grande del mundo con más de dos millones de Kilómetros cuadrados, casi completamente cubierta por una potentísima capa de hielo tan pesada que hunde el centro de la isla bajo el nivel del mar. Tierra de inuits de cultura perfectamente adaptada a las condiciones que el hielo, las largas noches y las ventiscas imponen.

-Islas Shetland del Sur (Antártida). El inmenso continente de 14 millones de kilómetros cuadrados cubierto por una inmensa capa de hielo cuenta en su borde externo con este archipiélago. Antaño asentamiento de balleneros implacables, y hoy sólo pobladas temporalmente en forma de bases militares o científicas. Aquí los glaciares desembocan directamente en el mar y pueblan las aguas de icebergs que vagan por sus aguas, lugar de descanso de pingüinos, focas y lobos marinos. Sin duda, el verdadero congelador del planeta.